Los niños, niñas y adolescente (NNA), de la red infantojuvenil “Maqta Chuya”, viajaron al distrito de Paras a escoltar al Sallaqa Alcalde (Alcalde de la Naturaleza) a recoger las matawaytas (espíritu del agua) para hacer florear en el yarqa aspiy (la fiesta del agua) en Quispillaccta.
El pueblo indígena de Quispillaccta posee una cultura en crianza del agua, en lo que se refiere en su uso, cuidado y regeneración, que están ligados a ceremonias, fiestas y rituales. Una de sus fiestas más importantes es el "Yarqa Aspiy", que se celebra cada 7 de setiembre y que da inicio a la siembra del maíz, en dicha fiesta se ve el modo de ser del año agrícola, para llamar la abundancia o un buen año agrícola que coincide con las lluvias que retornan en la nueva temporada del "Puquy Uku" (temporada de lluvias). El agua en su dimensión sagrada sale y retorna de su "llaqta" (pueblo) que viene a ser la yunka (selva).
Originada en las montañas de Quispillaccta, Perú, la Siembra y Cosecha de Agua de lluvia (SCALL) ha cruzado fronteras, dejando un impacto profundo en comunidades guatemaltecas. Este valiosa técnica ancestral, que es transmitida con respeto y colaboración, como parte de el Proyecto “Agua: Sembrar Agua, Cosechar Vida – Aprendizaje Intercultural e Intergeneracional para la Siembra y Cosecha de Agua en Centroamérica y Perú”, está transformando vidas al garantizar el acceso al agua en zonas vulnerables, fomentar la sostenibilidad y fortalecer la conexión entre las personas y la madre naturaleza.
Este proyecto de interaprendizaje e interculturalidad busca compartir saberes ancestrales para enfrentar los efectos del cambio climático. Desde la Asociación Bartolomé Aripaylla (ABA - Ayacucho), llevamos más de 30 años en Perú promoviendo la Siembra y Cosecha de Agua de Lluvia, una práctica comunitaria que ha permitido a muchas comunidades asegurar el agua para la vida.
Nuestra experiencia fue reconocida con el Primer Premio Nacional Ambiental en la COP 20 en Lima - Perú, destacando el valor de los conocimientos ancestrales en la protección del agua y la adaptación climática.
El agua es un elemento esencial para la vida, ya que la usamos en nuestra vida diaria para cocinar, asearnos y, sobre todo, para consumirla. En este video, se reflexiona sobre la importancia del agua y la necesidad de cuidarla, destacando la experiencia de visitar las lagunas criadas con la técnica ancestral de la siembra y cosecha de agua de lluvia. Además, se enfatiza el papel de la educación en el uso responsable del agua, promoviendo su reutilización y evitando el desperdicio. El mensaje final es claro: debemos cuidar la naturaleza y preservar estos saberes ancestrales para garantizar agua para las próximas generaciones.
En este video, los Niños, Niñas y Adolescentes (NNA) de la red infantojuvenil Maqta Chuya demuestran su talento y compromiso con el cuidado del agua. A través de un proceso creativo lleno de aprendizaje y emoción, han grabado un jingle dedicado al río, que en esta temporada de lluvias desborda sus cauces, recordándonos la importancia de estar prevenidos y actuar con responsabilidad.
Acompañamos en este video, donde los NNA de la red infantojuvenil Maqta Chuya demuestran su talento y compromiso con el cuidado de la Pachamama (Madre Tierra) a través de un jingle dedicado a ella en su día. Con su voz y creatividad, rinden homenaje a nuestra tierra, recordándonos la importancia de protegerla y vivir en armonía con la naturaleza.
El proyecto “Agua: Sembrando Agua, Cosechando Vida” se desarrolla en Guatemala y Perú, en contextos de alta vulnerabilidad climática. En Guatemala, a pesar de su baja contribución al cambio climático, enfrenta sequías prolongadas e intensas lluvias que afectan los ecosistemas y reducen la disponibilidad de agua, especialmente en comunidades indígenas mayas de San José Poaquil y Chichicastenango. La falta de políticas públicas, el escaso reconocimiento de los saberes ancestrales y un contexto político adverso dificultan la gestión sostenible del agua. Ante esto, el proyecto impulsa prácticas como la siembra y cosecha de agua, la formación de jóvenes “criadores de agua” y el fortalecimiento de la solidaridad comunitaria, con el fin de garantizar el derecho al agua y aumentar la resiliencia climática.
En un tiempos donde los juegos virtuales se han vuelto parte del día a día, un jingle compuesto por los niños, niñas y adolescentes de la red Maqta Chuya nos invita a reflexionar sobre el volver a jugar al aire libre.
La Semana Mundial de Jugar ha terminado, pero el compromiso sigue: Que no pare el juego, ni en las infancias ni en las adolescencias.
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